Gracias, Salva, por protegernos desde el cielo. La vida empieza a ser más amable si pienso eso.
Eres un ángel, el que nos guía con amor a todas partes, y quien nos velas los sueños para que nos recuperemos con tu sonrisa contagiada de tu nueva presencia que no somos capaces ni de comprender ni de ver.
Gracias, ángel nuestro.
Te queremos.
Con mucho amor:
Caro.
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